ÍndiceÍndice  CalendarioCalendario  FAQFAQ  BuscarBuscar  MiembrosMiembros  Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios  RegistrarseRegistrarse  Conectarse  
Comparte | 
 

 Debates y Comentarios sobre ¿QUE ES EL MARXISMO?

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Admin
Admin


Mensajes: 91
Fecha de inscripción: 29/10/2010

MensajeTema: Debates y Comentarios sobre ¿QUE ES EL MARXISMO?   Vie Abr 01, 2011 9:02 am

De: Núcleo de Discusión Internacionalista en el Ecuador (tupac_runa@hotmail.es) - NDI-Ecuador
- Compañero Palmiro, militante del NDI-Ecuador


Queridos compañeros

De ante mano les estamos muy agradecidos por la abundante correspondencia que muy gentilmente nos hacen saber de los avances que va teniendo éste debate, no sin antes también, presentar nuestras respectivas disculpas por no poder contribuir por el momento a éste cometido, sin embargo, seguimos atentamente los posicionamientos, comunicados que se vierten en esta discusión; más bien tenemos preguntas:

1) Nos da la impresión que hay una dicotomía entre la idea de ciencia y método; como bien se conoce, toda ciencia tiene un método a partir de un determinado objeto de estudio, de esa manera, el análisis resulta el mecanismo para separa las partes de un todo y a la vez, el mismo método permite volver a juntar el todo a modo de síntesis, con lo cual se establecen las leyes que determinan que ese objeto de estudio funcione de tal manera y no de otra; Sí es así la cosa, entonces, es obvio que el marxismo ha determinado las leyes como es que funciona un determinado sistema de producción, en este caso el capitalismo; sin embargo, queda la sensación que a diferencia de las ciencias convencionales que utilizan la forma antes descrita, el marxismo recurre a determinar leyes particulares mucho más halla que un determinado objeto de estudio como el capitalismo; sino, que va estableciendo, el sine quo nom, que determina la existencia humana, o en otras palabras lo que determina lo que conocemos como civilización: las relaciones humanas, con la particularidad de las clases sociales y también sin ellas (y por eso es que puede prefigurarse otra sociedad). Pero esta particularidad humana, nos da la sensación, que no solo es un método (materialismo histórico), sino una ley que determina que si los humanos se establecen en clases sociales funcionan de ésta manera y no de otra (he ahí, la importancia del estudio del estado), en fin. Pero también en estas relaciones sociales, el marxismo, determina que eso no es la esencia humana, que puede ser de ora manera, y establece que esa manera podría ser el comunismo; pero este comunismo, no es posible sin la intervención humana (de una clase determinada), y a demás, solo, en tanto en cuanto maduración de la conciencia a partir de la lucha de clases (como una ley inexorable de la revolución, sin ella tampoco es que habrá revolución, es la sentencia). A pesar de que no haya un signo de interrogación, en el fondo subyacen muchas interrogantes, quizá:

2) ¿El marxismo es una ciencia?, sí es así, ¿ciencia de qué? o ¿el marxismo es mucho más que una ciencia que el pensamiento humano está por descubrir? ¿El marxismo no se apega a las formas convencionales de lo que conocemos como ciencia o toma elementos de esta ciencia y va mucho más halla?

En todo caso, nos anticipamos en nuestras ignorancias, y esperamos qué con estas preguntas, quizá antojadizas, enriquezca el debate que de por sí también nos enriquecerán.

De ustedes,
Fraternalmente
Palmiro
NDI-Ecuador



Última edición por Admin el Sáb Abr 09, 2011 10:02 pm, editado 3 veces
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://esclarecimiento.espanolforo.net
Admin
Admin


Mensajes: 91
Fecha de inscripción: 29/10/2010

MensajeTema: Compañero Leons   Vie Abr 08, 2011 4:34 am

De: Leons comunista (comunismo1848@hotmail.com) – Compañero Leons, no es militante de ninguna organización formalmente, pero se reclama del marxismo y de la tradición de la Izquierda Comunista.


Estimados compañeros, comprendiendo y siendo acérrimo partidario de aquel principio según el cual el debate colectivo es el mejor (por no decir único) medio para reflexionar y desarrollar nuestra consciencia revolucionaria de clase; en esta oportunidad, quería pronunciarme, a modo de crítica y comentario hacia algunos compañeros, sobre un punto relacionado a nuestro tema de discusión (¿Qué es el marxismo?), a saber:

EL MARXISMO ES O NO UNA CIENCIA


En cuanto a este punto, sobre la cientificidad o no del marxismo, hemos observado que, en las diversas posiciones y comentarios vertidos por muchos compañeros del Foro, se han hecho nítidas tres posturas básicas y generales sobre lo que vendría a ser el “marxismo”: La primera, el marxismo como método; la segunda, el marxismo como teoría revolucionaria y; la tercera, el marxismo como ciencia proletaria o del proletariado. A su vez, dentro de cada una de las posturas esgrimidas, hasta ahora, se han verificado grados de acercamiento y alejamiento entre unas y otras. Así por ejemplo, los compañeros de GLP/CCI han llegado a afirmar que debido al “carácter objetivo y científico” del marxismo, éste vendría a ser “el método de análisis y lucha para la comprensión y principalmente arma de destrucción de las relaciones sociales capitalistas.”, es decir, que en “este sentido” el marxismo vendría a ser solo un método; por otro lado, los compañeros de “Perspectiva Internacionalista”, al referirse al marxismo, no han pasado de decir, en todas sus intervenciones, que el “Marxismo es la teoría de las contradicciones internas del modo de producción capitalista, de sus tendencias inmanentes.”, sin mencionar, claro esta, que también han tendido (¿ inconscientemente…!?) a reducir, no pocas veces, el marxismo, al “pensamiento de Marx”; Así también, los compañeros del BMP han dicho que el marxismo “es una ciencia, y como tal, es un sistema de conocimiento de una determinada parcela de la realidad existente.”, pero sin embargo, al conceptualizar como ciencia al marxismo, dichos compañeros han reducido también al marxismo, no pocas veces, a un puro economicismo, así también, tampoco han logrado hacer una diferencia entre el marxismo propiamente dicho y el materialismo histórico.

Como podemos ver, responder a la pregunta ¿Qué es el marxismo?, no es tan simple, como podría llegar a creerlo el filisteo académico que va de tumbo en tumbo entre la derecha e izquierda del capital, sino que es todo un proceso de esclarecimiento proletario, hoy impulsado por las minorías comunistas de todo el mundo y mañana por la clase en su conjunto. Ya que existen pues matices entre unas y otras posturas, por parte de diversos camaradas, acerca de lo que vendría a ser el marxismo, es deber nuestro aclararlas y aclararnos, pulirlas y pulirnos, en fin, definirlas y definirnos entonces como lo que somos, es decir, como proletarios comunistas.

Teniendo pues en cuenta lo anterior, quien escribe, toma partido abiertamente por una de las tres posturas básicas y generales, señaladas mas arriba, acerca de lo que vendría a ser el marxismo, siendo esta la siguiente: el marxismo es la ciencia proletaria que estudia y comprende la evolución del capitalismo y su transformación revolucionaria por el proletariado. Ahora bien, esta postura en modo alguno busca ser una definición acabada, ni para quien la lee ni mucho menos para quien la escribe, sino por el contrario, busca ser un punto de referencia y de partida para quien así llegue a considerarlo. Es cierto pues que la dialéctica nos enseña que nada se acaba de una vez para siempre ni que nada se da de una vez para siempre, pero también nos enseña que todas las cosas pasan por formas y faces materiales que son necesarias para su desarrollo y sin las cuales simplemente no podrían existir como tales cosas. Es pues, desde este punto de vista dialectico, que podemos y debemos comprender todo concepto o definición que podamos esgrimir, no solo en este debate sino en todos aquellos por venir. Los conceptos y definiciones de los comunistas no revisten pues ninguna forma metafísica sino que son, por el contrario, reflejo y expresión viva de la dialéctica que se produce ante nuestros ojos.

Ahora bien, respecto a las posiciones básicas defendidas sobre el marxismo, es muy probable que el lector se este preguntado porque me atengo a considerar el marxismo como una ciencia y no tanto así como una teoría que seria lo mas normal y “prudente”. Al respecto debo decir que defender el marxismo como ciencia proletaria, y no solo como una teoría que también puede llegar a serlo si lo tomamos por partes separadas (método, historia, economía, política, ética, etc.) Se debe no solo porque el marxismo representa a aquel conjunto de principios, teorías, estrategias y tácticas que han ido sistematizándose metódicamente y/o corrigiéndose a lo largo de la lucha histórica del proletariado, sino, principalmente, porque el carácter de ciencia que se le ha atribuido dista muchas veces de ser el correcto y verdadero, ya que, dicho carácter se ha encuadrado “comúnmente” dentro de los paradigmas sociológicos y positivistas que la burguesía a estipulado para catalogar a todo aquello que vendría a ser una “ciencia social”. No es pues extraño que incluso la propia consciencia burguesa haya interpretado el marxismo comúnmente como aquella doctrina teórica de Marx y sus seguidores, es decir, como aquella noción vulgarizada de su “forma” para desechar su “contenido”, es decir, para borrar sigilosamente la fuente de la lucha de clases de donde emana y la revolución proletaria que en esencia persigue y guarda.

Ahora bien, quiero detenerme en estos dos aspectos acerca de la “forma” y el “contenido” del marxismo ya que considero que es en torno a este punto que a girado el problema y discusión entre aquellos que defendemos la postura de que el marxismo y la consciencia de clase surgen de la lucha de clases y aquellos que defienden la noción de que el marxismo y la consciencia de clase surge y viene desde un “afuera”, no se sabe donde, de la lucha de clases. En este sentido, podemos señalar, que:

- El marxismo, en cuanto a la “forma” y solo en cuanto a la “forma”, se elabora, profundiza y extiende por y a partir de la vanguardia comunista del proletariado, es decir, por y a partir de las minorías comunistas o revolucionarias que hoy representamos respecto a la gran mayoría de nuestros demás hermanos de clase.

- En cuanto a su “contenido” , que es lo fundamental, el marxismo así como la consciencia del proletariado surge del movimiento real de la lucha de clases y, se elabora, profundiza y extiende, no a partir de la fuerza y vitalidad teórica, económica y política que pueda representar la propia vanguardia comunista en un momento determinado en la correlación de fuerzas de la lucha de clases, sino que se elabora, profundiza y extiende a partir del estado en el que se encuentra la clase en su conjunto frente a la burguesía y al capital, es decir, del estado en el que se encuentra la lucha de clases. La fuerza de la vanguardia comunista del proletariado no es pues sino el reflejo de la fuerza de la clase en su conjunto en un momento dado, del mismo modo, la fuerza de cualquier militante comunista no puede ser sino el reflejo de la fuerza de la vanguardia comunista en la que dicho militante se mueve. Lo anterior no quiere decir que la vanguardia, o incluso un revolucionario y militante comunista, no puedan incidir en la clase en su conjunto, sino al contrario, pueden y deben incidir porque son parte activa de la clase y porque luchan por el porvenir histórico de ésta; pero jamás hay que olvidar que dichas fuerzas particulares al interior de la clase estuvieron, están y estarán determinadas siempre, en ultima instancia, por el estado en el que se encuentre la clase en su conjunto frente al capital. Olvidar pues esto último, consciente o inconscientemente, habré las posibilidades concretas e inmediatas para sumergirnos en el voluntarismo, el activismo, el sectarismo e incluso en el oportunismo.

Lo anterior es pues para demostrar que la cientificidad del marxismo, es decir, el marxismo en tanto ciencia proletaria, no puede ser entendido, ni mucho menos comprendido, desde el punto de vista del positivismo burgués, es decir, desde aquel punto de vista por el que se fragmenta el estudio de la totalidad concreta de la sociedad capitalista en diversas disciplinas (historia, economía, política, educación, ética, etc.) y, por tanto, en diversos fragmentos de especialistas llamados “científicos sociales” para dichos estudios “especializados”. El marxismo no es pues en modo alguno un conjunto de teorías económicas, políticas, filosóficas, etc., emanadas de una comunidad científica “marxista”, que llegan a lo sumo ha articularse de forma mecánica, sino que constituye un conjunto de conocimientos económicos, políticos, históricos, etc. que van sistematizándose dialécticamente en, para y por una clase histórica que es en esencia revolucionaria. El proletariado.

Reducir pues el marxismo a una ciencia de especialistas, llamados “intelectuales orgánicos” o “científicos sociales”, es cometer un terrible despropósito político, como aquel en el que incurren permanentemente los compañeros del BMP (a imagen y semejanza del GPM). Ya que de una parte terminan separando al “resto” del proletariado por un lado y a los “científicos sociales” por otro lado, así también, dicho despropósito tiende a asumir acríticamente la noción leninista de “profesionalismo revolucionario” que señala que la teoría revolucionaria debe ser inyectada o fusionada en las “masas” proletarias desde “fuera” de la “lucha de clases” por dichos “profesionales” que tienden, estén o no conscientes de ello, a elevarse y separarse de la clase formando elites intelectuales. Dichos despropósitos políticos, cometidos actualmente, debido en parte a los propios cometidos por Lenin pero que le fueron justificables por el contexto histórico en el que se encontraba, surgen como consecuencia de hacer pasar a la “forma” teórica y científica del marxismo por su “contenido”, olvidando o haciendo caso omiso de ese modo del verdadero “contenido” y fuente del marxismo. Ahora bien, respecto a este punto, sobre el “contenido” y la “forma” del marxismo, es pues pertinente recordar a Engels cuando escribía que: “El socialismo moderno (o sea, el marxismo diríamos hoy) es, en primer término, por su contenido, fruto del reflejo en la inteligencia, por un lado, de los antagonismos de clase (o sea, de la lucha de clases) que imperan en la moderna sociedad entre poseedores y desposeídos, capitalistas y obreros asalariados, y, por otro lado, de la anarquía que reina en la producción. Pero, por su forma teórica, el socialismo empieza presentándose como una continuación, más desarrollada y más consecuente, de los principios proclamados por los grandes ilustradores franceses del siglo XVIII” así también y después de haber criticado pero soslayado la continuidad del “socialismo científico” con el “socialismo utópico” llegaría a concluir que: “Para convertir el socialismo en una ciencia, era indispensable, ante todo, situarlo en el terreno de la realidad.” (1). Observamos pues en estas líneas, que Engels señala claramente, que el “socialismo moderno o científico” (marxismo) es, en lo fundamental, o sea, en cuanto a su “contenido”, un socialismo que ha ido desarrollándose, desde entonces, por la senda científica y que es “fruto del reflejo en la inteligencia, por un lado, de los antagonismos de clase (o sea, de la lucha de clases) que imperan en la moderna sociedad entre poseedores y desposeídos, capitalistas y obreros asalariados, y, por otro lado, de la anarquía que reina en la producción” y, no como un desarrollo continuado de “los principios proclamados por los grandes ilustradores franceses” o de los socialistas utópicos después, a pesar de que por la “forma” y solo por la “forma” pueda parecerlo. Así también, mucho menos se concibe el marxismo o el socialismo científico, en cuanto a su “contenido”, como aquella ciencia “socialista” desarrollada por una elite de “intelectuales orgánicos” llamados “científicos sociales” que han ido sucediéndose unos a otros para inyectar e imponer desde “fuera” de la histórica lucha de clases su teoría y ciencia “socialista”, sino como producto del “reflejo en la inteligencia” (de los revolucionarios en particular y de la clase en general) de la anarquía que reina en la producción y de la lucha de clases.

Por tanto, el marxismo solo puede ser entendido y comprendido, como ciencia, en tanto este entendimiento y comprensión estén encuadrados dentro de una visión proletaria, es decir, dentro de una visión de la lucha y porvenir históricos del proletariado. Tratar pues de concebir la cientificidad del marxismo desde parámetros del positivismo burgués, es pues tender a cometer, consciente o inconscientemente, despropósitos políticos que conllevan a situar al marxismo en el terreno de la consciencia burguesa y, a atribuirle características de la conciencia burguesas, tales como que: el marxismo vendría a ser el resultado del trabajo de intelectuales “orgánicos” o especialistas llamados “científicos sociales” y no de una clase histórica que lucha simultáneamente en el aspecto económico, político y teórico, a pesar de que dicha lucha histórica no sea la misma en profundidad y extensión en todo momento; el marxismo partiría y se desarrollaría pues como ciencia de académicos que simpatizan con la revolución proletaria y no propiamente como ciencia proletaria o del proletariado; el marxismo no seria pues fruto del estudio directo, continuo y permanente de las contradicciones económicas del capitalismo y de la lucha de clases que va produciéndose ante nuestros ojos, sino que seria el fruto de exegesis académicas que buscan interpretar los textos “sagrados” con los fenómenos de la realidad y no a la inversa; el marxismo no necesariamente debería estudiarse y desarrollarse como parte de la lucha histórica del proletariado que es simultáneamente teórica, económica y política, sino que podría ser “practicada” al margen de las luchas económicas y políticas del proletariado; etc. Estos son pues algunos de los muchos despropósitos políticos en los que se puede llegar a incurrir si no comprendemos correctamente la cientificidad del marxismo, es decir, si situamos al marxismo en una concepción burguesa o como también ya lo había dicho el compañero V. Bagauda en una aportación suya: “Es cierto que el marxismo es una ciencia. Pero es una ciencia para el proletariado. Por medio de el desvela su condición, su necesidad y su posibilidad. Dejar el marxismo como una ciencia, en el dominio de las ciencias burguesas, es una de sus grandes perversiones. Decir esto no es negar el carácter científico del marxismo, todo lo contrario. El marxismo es la ciencia del proletariado.”

Por lo tanto, cuando se afirma que el marxismo (socialismo científico) es una ciencia, no se puede ni debe enfocársele desde una concepción burguesa academicista de “científicos sociales”, sino desde la misma la lucha de clases que nace de las contradicciones materiales del modo de producción capitalista, es decir, desde una concepción materialista de la historia. “De este modo el socialismo no aparecía ya como el descubrimiento casual de tal o cual intelecto de genio, sino como el producto necesario de la lucha entre dos clases formadas históricamente: el proletariado y la burguesía.” (2)

Pero ahora, una vez clarificada la noción de que el marxismo por la “forma” es apenas un producto de la reflexión de la vanguardia militante comunista pero que por su “contenido” siempre será producto de la lucha de clases, nos queda por hacernos la siguiente pregunta: ¿Desde que momento el socialismo deja de ser solo un sistema de especulaciones y teorías utópicas para convertirse en un sistema de conocimientos científicos vivos y dialecticos? Pues bien sabemos que existen al respecto dos grandes descubrimientos que hiciera Marx en su labor de militante comunista al interior del movimiento obrero y no tanto así al interior de una organización específica. Estos dos grandes descubrimientos fueron: “La concepción materialista de la historia y la revelación del secreto de la producción capitalista, mediante la plusvalía… Gracias a ellos, el socialismo se convierte en una ciencia, que sólo nos queda por desarrollar en todos sus detalles y concatenaciones.” (3) Del mismo modo, dichos descubrimientos que fueron las bases del socialismo científico, o sea, del marxismo, fueron recordadas por Engels ante la tumba de su gran compañero: “Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana…y la ley específica que mueve el actual modo de producción capitalista y la sociedad burguesa creada por él… Tal era el hombre de ciencia… Para Marx, la ciencia era una fuerza histórica motriz, una fuerza revolucionaria.” (4) Nótese pues que en esta cita, donde Engels ilustra y refleja de mejor manera que en ningún otro lado, el verdadero sentido y comprensión que él y Marx tenían acerca del real significado de la ciencia. Con esto vemos que el marxismo no es, como ya había dicho antes en otro documento, “lo que se dice o hace de él sino lo que él hace en y para el proletariado” y esto no solo es un decir, sino que conlleva toda una premonición histórica para la transformación revolucionaria de todo el orden existente por el proletariado. Ya que el marxismo solo puede ser real y verdaderamente la ciencia del proletariado, es decir, la ciencia proletaria, si es parte activa y viva de la lucha de clases, es decir, que solo puede “profundizarse” y “extenderse” a partir de la lucha de clases y tendiendo siempre a volver a ella.

Solo haciendo inteligible lo anterior podemos comprender, claramente, que el marxismo no trata en modo alguno de una ciencia consagrada a un reducido número de “científicos sociales” que no ven en la lucha de clases mas que la lucha inmediata y espontanea de un sector aislado del proletariado en un momento determinado, tal como equivocadamente así lo ven algunas organizaciones del medio político proletario como el BMP o el GPM, sino mas bien, se trata de una ciencia que emana del conjunto de una clase que lucha históricamente frente a sus explotadores para lograr emanciparse y emancipar a toda la humanidad de las cadenas del trabajo asalariado impuestas por el capital.

¡Pero no!, ¡no es así! Puede que el filisteo que se viste con sotanas rojas y que se llama a si mismo “marxista” contradiga y grite desconcertadamente a los cuatro vientos. Puede que dicho filisteo, por pensar que dicha ciencia no es capaz de apoderarse del conjunto del proletariado debido a que supuestamente solo pertenece al patrimonio de la secta en la que milita y ora, llegue a decir que nunca todos los proletarios llegaran a ser “científicos sociales”. Es más, puede incluso que llegue a atreverse a decir que en toda la historia del movimiento obrero nunca esta ciencia proletaria se ha apoderado del conjunto de la clase.

Pero entonces, será hora de que aquellos que vemos en el proletariado un sujeto histórico y esencialmente revolucionario que lucha permanentemente por su emancipación, a pesar de que lo haga por lo general mas instintiva que conscientemente, a pesar de sus avances y contramarchas, a pesar de sus flujos y reflujos, debamos decir que:

¡La teoría y ciencia que se apodera del proletariado en “profundidad” y “extensión” no es una ciencia salida de la cabeza de la burguesía sino de la cabeza del proletariado en su conjunto…! No es pues raro, en este punto, que fuera el propio Marx quien tan orgullosamente dijera que: “La rápida comprensión con que amplios círculos de la clase obrera alemana recibieron "El capital" es la mejor recompensa por mi trabajo. Un hombre que en lo económico representa el punto de vista burgués, el fabricante vienés señor Mayer, expuso certeramente en un folleto publicado durante la guerra franco-prusiana que la gran capacidad teórica que pasa por ser el patrimonio alemán, ha abandonado totalmente a las clases presuntamente cultas de Alemania y renace, por el contrario, en su clase obrera” (5)

Como vemos, el marxismo es una ciencia que esta destinada a “profundizarse” y “extenderse” al interior de la clase en su conjunto. Ahora bien, es natural que dicha ciencia, en cuanto a la “forma”, sea “profundizada” y “extendida” por una parte del proletariado, es decir, por la vanguardia revolucionaria o comunista del proletariado, así también, no se trata de que dicha ciencia sea desarrollada y aplicada de golpe por el conjunto del proletariado, sino que, a medida que vaya “profundizándose” y “extendiéndose” al interior de la clase en su conjunto, podrá desarrollarse y aplicarse, por un cada vez mayor numero de proletarios, no solo a las cuestiones de economía y política revolucionaria sino a las distintas ramas de las actuales “ciencias sociales” que no pueden ser articuladas en una totalidad dialéctica como es el marxismo, o sea, en la ciencia proletaria. Será pues la propia necesidad de la lucha de clases la que exigirá del conjunto del proletariado monopolizar y dar una nueva forma a toda la cultura (científica, artística, literaria, etc.) hoy enajenada, para sentar las verdaderas bases culturales de una nueva sociedad en la que se extinguirán los antagonismos sociales de clase. La sociedad comunista.

Ahora, en lo que se refiere al punto general tratado en este documento sobre si “El marxismo es o no una ciencia”, quería soslayar algo acerca de la relación y diferencias que guardan el marxismo en tanto “ciencia proletaria” y el materialismo histórico en tanto “concepción materialista de la historia”. Ya que en algunas de las intervenciones no solo no se ha hecho ninguna distinción sino que incluso se los ha tratado abiertamente como si se tratara de lo mismo, tal es el caso de los compañeros del BMP que han llegado a afirmar que: “El marxismo o el materialismo histórico es la ciencia que estudia la sociedad capitalista” así también han señalado después que “Habíamos señalado que el Materialismo Histórico es ciencia, no solo por su método sino por las premisas de las que parte, puesto que estas son reales y empíricamente verificables”, como vemos, en estas afirmaciones, no solo no se hace ningún distingo entre el marxismo y el materialismo histórico, sino que se los iguala como si se tratara de lo mismo, así también, el compañero V. Bagauda a sostenido que: “El Materialismo Historico describe con enunciados precisos el funcionamiento del capitalismo y las tendencias que abriga”. Pero no solo se ha incurrido en tal indistinción entre el marxismo y el materialismo histórico, sino también, por otro lado, no se ha distinguido el marxismo del método dialectico propiamente dicho, así por ejemplo los compañeros del GLP/CCI han afirmado que: “el marxismo es el método de análisis y lucha para la comprensión y principalmente arma de destrucción de las relaciones sociales capitalistas”

O sea, de una parte se ha confundido no pocas veces la concepción materialista y dialéctica de la historia con la específica teorización científica sobre las contradicciones del capitalismo y sus tendencias inmanentes, es decir, con el marxismo en tanto ciencia proletaria, sino que de otra parte se ha confundido el método dialectico con el marxismo propiamente dicho.

Ahora bien, la reacción a estos puntos controvertidos no se ha hecho esperar por algunos compañeros del FoPEC. Así por ejemplo, la compañera Ángela (GEC) ha señalado que: “a diferencia del GLP/CCI, nosotros no entendemos al marxismo como un método, sino como una teoría que comprende el conjunto de las lecciones como el análisis económico y social-histórico del sistema capitalista. Al que podemos considerar como método, es al materialismo dialéctico” Y es que efectivamente, el marxismo no es un método en si, sino la aplicación del materialismo dialectico o, dicho de otro modo, de la dialéctica-materialista, al estudio de la sociedad capitalista en particular y no al estudio de la historia en general, ya que dicho ultimo estudio vendría a comprender propiamente lo que es el materialismo histórico. El marxismo es pues, en resumidas cuentas, el socialismo científico, como ya Marx y Engels lo habían concebido correctamente, y no el método dialectico ni tampoco el materialismo histórico, como algunos compañeros lo han señalado.

Ahora bien, respecto a estos últimos puntos, el materialismo histórico no se contrapone al “materialismo dialectico” como una ciencia frente a otra ciencia o, como un método frente a otro método, sino que lo complementa ya que es consecuencia de una aplicación suya. Ya que, por un lado, el materialismo histórico, es decir, la concepción materialista de la historia no es sino la aplicación del método dialectico a la historia de los hombres y, por otro lado, el materialismo histórico no es propiamente una ciencia como la dialéctica que si a llegado a serlo en tanto método. O sea, la aplicación del materialismo dialectico, de la dialéctica-materialista o simplemente del método dialéctico, a la historia de los hombres, no hace que dicha aplicación se convierta por si misma en una ciencia, como logro llegar a serlo el marxismo o “socialismo científico”.

Es decir, para que la concepción materialista de la historia, es decir, para que el materialismo histórico llegue a convertirse en una ciencia, primeramente deberán desarrollarse los presupuestos generales, así como la esencia de toda la historia humana, hasta llegar a dilucidar las tendencias y leyes inmanentes que presiden el desarrollo histórico de la sociedad humana en si, para si y por si. Solo una vez que lleguemos a alcanzar y descubrir dichas leyes y, consiguientemente, determinar ciertos principios que nos permitan sistematizar dialécticamente todo un conjunto de conocimientos desde una nueva perspectiva, podremos decir que nos hallamos ante las puertas de una autentica y nueva ciencia de la historia humana tomada en su conjunto, es decir, no solo ya ante una concepción materialista de la historia sino ante toda una ciencia materialista y dialéctica de la historia. Y que sepamos, ni Marx y Engels, han visto en la concepción materialista de la historia, o sea, en el materialismo histórico como algunas veces llego a referirse Engels, una ciencia, más al contrario, han incluso llegado a negar ciertas leyes inmanentes a toda la historia humana cuando tenían que poner posiciones firmes frente a aquellos que creían ver en toda la historia humana al capitalismo y a sus leyes particulares. Así tampoco, nunca han dicho que sea el “materialismo histórico” la ciencia que estudia las contradicciones del capitalismo y sus tendencias inmanentes, sino siempre se han limitado a decir que era una concepción general, materialista y dialéctica de la historia y que, mas bien era parte de aquella ciencia proletaria o del proletariado a la que contribuyeron a que se determinada como tal, el Socialismo Científico, llamado también por ellos algunas veces como “comunismo” en relación a que dicho Socialismo Científico era emanación y reflejo del movimiento real del comunismo en el que el proletariado lucha revolucionariamente para emanciparse y hacer “real” la “racionalidad” de la sociedad comunista. Lo anterior no quiere decir que la concepción materialista de la historia, o sea, el materialismo histórico, haya y deba quedarse estancado, sino al contrario, ya que debido a los conocimientos proporcionados por las actuales ciencias naturales y “sociales”, que estudian la realidad aunque sea de forma fragmentada y no pocas veces en relación mecánica entre unas y otras, nos han permitido aprender muchas cosas de nosotros mismos en tanto especie humana que antes no conocíamos, nos han permitido y permitirán seguir ahondando en esa misteriosa criatura llamada sociedad humana. Ahora bien, este ahondamiento que significa realmente el ahondamiento en la historia humana, como nos hemos dar ya cuenta, solo podrá venir, por ahora, del esfuerzo colectivo de los marxistas, ya que solo será en el futuro, cuando las clases hayan dejado de existir y ser necesarias así como los propios marxistas que, dicho ahondamiento vendrá de toda una humanidad comunista libre y verdadera.

Finalmente, para acabar con este punto general sobre si “El marxismo es o no una ciencia, y que fue tratado a modo de criticas y comentarios, quería recordar un comentario que Engels hizo a inicios de la ultima década del siglo XIX:

“La concepción materialista de la historia también tiene ahora muchos amigos de ésos, para los cuales no es más que un pretexto para no estudiar la historia. Marx había dicho a fines de la década del 70, refiriéndose a los «marxistas» franceses, que «tout ce que je sais, c'est que je ne suis pas marxiste»” (6) («Lo único que sé es que no soy marxista»)


Fraternalmente
Leons

07 de abril de 2011



Notas:

(1) F. Engels: “Del socialismo utópico al socialismo científico". Punto I
(2) F. Engels: “Del socialismo utópico al socialismo científico". Punto II
(3) Ídem
(4) F. Engels: Discurso ante la tumba de Marx
(5) K. Marx: “El Capital”: Epilogo a la segunda edición
(6) F. Engels: “Carta a Conrado Schmidt del 5 de agosto de 1890”
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://esclarecimiento.espanolforo.net
 

Debates y Comentarios sobre ¿QUE ES EL MARXISMO?

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

 Temas similares

-
» A "El País" no le gustan mis comentarios sobre UPyD y no los publican
» COMENTARIOS SOBRE LA FINAL DEL DERBY DE CARA PARTICIPANTES
» Malos comentarios sobre mi foular.
» Conferencia sobre nacimiento, 7 noviembre, Elda
» comentario sobre mehari mar del plata

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
 :: Debates :: ¿Qué es el marxismo?-