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 ¿Qué es el marxismo? - posición del c. Viriato Bagauda

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MensajeTema: ¿Qué es el marxismo? - posición del c. Viriato Bagauda   Jue Feb 10, 2011 5:01 am

¿Qué es el marxismo?


-Consideraciones previas.

Para definir el marxismo, desde un punto de vista marxista, hay que atender únicamente a dicha problemática en las elaboraciones de las organizaciones proletarias que se reclaman de él. Por otra parte hay que ver las diferencias con respecto a quienes se reclaman de él desde posiciones oportunistas burguesas de izquierda (esto es, al interior del movimiento obrero). No hay que tener en cuenta las interpretaciones mistificadas de la burguesía, si acaso solo como denuncia de las mismas. El marxismo solo es aprensible desde el punto de vista del proletariado lo que implica, además, la dimensión militante comunista.

-Marxismo, teoría revolucionaria.

Cosas diferentes son “lo que es el marxismo” y “definir el marxismo”. El “Marxismo” es en si mismo un concepto dialéctico complejo, por lo que cualquier definición tendente a fijar, de manera precisa, el concepto de marxismo tiene el problema de situarse fuera de su verdadera esencia, que es de carácter dialéctico, materialista y científico (sobre este atributo de “científico” volveremos más adelante). Dicho de otra manera, decir lo que es el marxismo solo es posible desde el marxismo, por tautológico que pueda parecer.

Esto no quiere decir que no sea posible expresar lo que es el “Marxismo”, pero esta “explicación” no puede ser una formulación al estilo de las definiciones de los manuales de la ciencia burguesa. Aproximarse al concepto “Marxismo” requiere situarse en el punto de vista del proletariado, de su génesis, constitución y emancipación. Además este punto de vista no es únicamente una disposición intelectual sino, más bien, una comprensión militante. Esta comprensión militante de clase, es el “Marxismo”.

Son muchas las problemáticas a encarar en el intento de decir que es aquello que “es el marxismo”. Obviamente está fuera de mi alcance abordar todas estas cuestiones y, en definitiva, la tarea consistiría en abordar la totalidad de la historia del movimiento obrero y de sus teóricos desde hace más de siglo y medio. Nos limitaremos a hacer un pequeño esbozo general del problema y me centraré en unas reflexiones sobre una manera concreta de entender el marxismo. Entiendo que una comprensión correcta solo es posible mediante el método de las “aproximaciones sucesivas” y desde ángulos diferentes. Esto solo puede ser el resultado de una labor colectiva y un debate continuado.

- A modo de génesis.

En los intentos de delimitar el marxismo suele partirse de sus fuentes originales, ya bien sabidas, la filosofía idealista alemana, la crítica de la economía política inglesa y la tradición del socialismo francés. Se viene a afirmar que el marxismo es un “materialismo histórico” con una concepción “dialéctica”, cuya finalidad es la comprensión desmitificada del capitalismo y su transformación.

Desde la superación histórica del comunismo primitivo, la historia de la humanidad es la historia de la sociedad de clases. Las sociedades de clases se caracterizan por la dominación de una sobre otras, por ello los explotados son una constante en las diferentes sociedades que han existido, aunque el concepto de explotado sea de carácter histórico.

Aún cambiando el tipo de relaciones sociales y una clase por otra, todas las clases dominantes han sido de carácter explotador (el comunismo se basa inicialmente en el proletariado como clase dominante pero no explotadora, hasta la abolición de la sociedad de clases), y el proletariado es la concreción histórica, en el capitalismo, de las clases explotadas.

La comprensión (conciencia) que los explotados tuvieron de si mismos, de su situación y de sus posibilidades de emancipación, han sido absolutamente insuficientes. Entre otras cosas por que esa emancipación de los explotados no era posible, ya que el progreso de la humanidad misma se sustentaba en esa explotación y el desarrollo de las fuerzas productivas exigía de la dominación de unas clases sobre otras. Por ello las ideas de liberación, justicia o igualdad, de los explotados, eran solo eso, ideas. Probablemente ideas muy bien intencionadas, ideas nobles de justicia, pero no estaban justificadas por una realidad material y una posibilidad histórica.

La aparición del capitalismo, y por tanto del proletariado, cambió esto radicalmente. Las relaciones sociales basadas en la explotación pasaban a constituirse en una traba para el progreso histórico del conjunto de la humanidad desde el momento mismo en que el capitalismo inicio su decadencia. El proletariado se diferenciaba de otras clases explotadas (tanto del pasado como del presente) en que su liberación y emancipación, por una parte esta justificada ( tanto históricamente, como materialmente) y, por otra parte, supone la liberación del conjunto de la humanidad (dado su carácter no explotador).

Todo el conocimiento de la humanidad se conforma en un proceso histórico (no lineal) de manera que las comprensiones mas avanzadas son la superación y negación dialéctica de los conocimientos anteriores. En el proletariado sucede de la misma manera.
El proceso de toma de conciencia del proletariado desde su aparición (por toma de conciencia entenderemos la comprensión de sus condiciones de posibilidad), es un proceso difícil y tortuoso. El proletariado,como todas las clases, es heterogéneo y su toma de conciencia se lleva a cabo de menos a más, con saltos, de manera desigual y momentos de retroceso.

Los primeros intentos de toma de conciencia no pasan de ser un conjunto de ideas, más o menos acertadas que venían a expresar una injusticia o una convicción ética. Su expresión más elaborada vendría a ser lo que Engels llamaría el “socialismo utópico” (“Del socialismo utópico al socialismo científico”) y que desde el principio del S XIX tendría sus representantes más destacados en Robert Owen en Inglaterra y Henri de Saint-Simon, Charles Fourier y Étienne Cabet en Francia. Algunos rasgos comunes se pueden encontrar también en las corrientes insurreccionalistas de Graco Babeuf, Filippo Buonarroti y Auguste Blanqui. Eran comprensiones idealistas o materialistas de carácter mecanicista.

Aquí surgen Marx y Engels y con ellos lo que históricamente ha venido a llamarse marxismo.

A este respecto cabe hacer un paréntesis para entender el sentido de su aportación. Es claro que Marx era un individuo excepcional, tanto por su inteligencia como por su capacidad de trabajo y entrega. Cuestión que nadie pone en duda. También sabemos que ni Marx ni Engels eran proletarios. Su extracción social era de las clases acomodadas y ociosas, pero asumieron la comprensión del proletariado. Es mas fue el quien sentó las bases para la comprensión del conjunto del proletariado desde unos presupuestos desmitificados y materialistas. Esta aportación de Marx al conjunto del proletariado, y por tanto de la historia, no fue posible solo por la genialidad de Marx, sino por su capacidad de situarse en el movimiento histórico de los explotados (en general) y del proletariado (en particular, y bajo el capitalismo). Aunque el nombre de “marxismo” se deba a Marx (lo que quizás sea un inconveniente), el marxismo no son las doctrinas, las ideas o el método de Marx sino que es el resultado histórico, en lo teórico, del proceso de la lucha de clases en el capitalismo y que fue acertadamente puesto “sobre sus pies” por Marx. Pero si bien podemos decir que el marxismo empezó con Marx, en absoluto acabó con él.

Hemos citado una característica esencial del “marxismo” como es la comprensión desmitificada desde la condición del compromiso militante por el comunismo. No es cierto que el marxismo pueda ser, como algunos pretenden, el resultado de un estudio intelectual y del esfuerzo de comprensión de una realidad desvelada por la enunciación de las leyes internas del capitalismo. Si en algún caso es así, lo es por la condición de “militancia comunista” en la que es inscrito ese esfuerzo intelectual y los colectivos de propaganda se sitúan, quieran o no, en la dinámica histórica del proletariado y aunque pueda parecer, quizás por el retroceso en la conciencia de la clase, que desde posiciones de estudio teórico se realizan aportaciones importantes a la “comprensión del proletariado” en realidad su labor es la de recogida de síntesis ya llevadas a cabo por la historia de las vanguardias comunista en el proceso de la lucha de clases.

El trabajo de Marx fue tal que en la actualidad se continúan sacando lecciones de las problemáticas por el iniciadas. La I Internacional fue la formulación política del estado de cosas en la formación de la conciencia del proletariado, de manera que inicio un proceso de decantación con respecto a ideas vigentes en aquel momento que bien eran expresión de clases ajenas o bien eran formulaciones idealistas del proletariado.

Ese proceso continuo con debates y posicionamientos políticos siendo la II Internacional otro momento del marxismo. Se presenta como debate, lucha y confrontación. No solo frente a las posiciones ajenas al proletariado (kantismo, hegelianismo, prohudonismo, blanquismo, etc..) sino y sobre todo a posiciones que se reclaman del proletariado pero en realidad han traspasado la frontera de clase. Frontera de clase que continuamente es delimitada por el marxismo. (Esto que dio lugar a la separación de la “socialdemocracia” que en un principio se situaba en terreno de clase pero que, con la votación de los créditos de guerra, formalizó su pase al enemigo). Tras la revolución rusa y la formación de la Internacional Comunista se inició un largo proceso de contrarrevolución sobre la base de la derrota del proletariado (derrota que se inicio con el fracaso de las oleadas de la revolución mundial y alcanzó su máxima expresión en la IIª GM). Exiguas minorías procedentes de las fracciones de izquierda de la III Internacional recogieron la esencia de la Teoría Revolucionaria del proletariado en continuidad histórica con las experiencias anteriores y hasta nuestros días. Este proceso de superación en la configuración del marxismo no se lleva a cabo de manera progresiva, lineal e incesante. Por poner un ejemplo en la II Internacional se operó una separación entre Materialismo Histórico y Materialismo Dialéctico y que no fue superada por la IIIª e incluso se mantiene en la actualidad en algunas formulaciones.

Todo ese debate tiene lugar en las posiciones de las organizaciones comunistas y de los elementos mas significativos del movimiento obrero en cada momento y se expresa en diferencias políticas que constituyen momentos de clarificación.

Delimitar el estado de los debates entre las minorías comunistas, en cada momento, equivale a determinar el estado del marxismo para esa actualidad (su problemática, sus limitaciones y sus logros).

Toda la lucha en el proceso de constitución del proletariado como clase dominante y hasta su desaparición, tiene lugar en el capitalismo (o entre sus restos, tras la revolución). Esto significa desde Marx hay que entender el capitalismo como sistema económico movido por la acumulación de valor y cuya finalidad es la acumulación de valor, de acuerdo a unas leyes y contradicciones que lo condicionan y de las que no puede sustraerse.

Así pues, sin más ambición que el de las generalidades podemos afirmar que el marxismo es la comprensión militante comunista de las fronteras de clase en cada situación, posición y acción, tanto política como organizativamente.
Obviamente esto no es ninguna definición (imposible como dijimos) sino tan solo el enunciado general que nos aproximará al concreto pensado.

-¿Ciencia marxista?.

Existen algunas posiciones sobre las que es interesante realizar alguna reflexión.

Desde siempre la burguesía ha librado una batalla a muerte contra el marxismo esforzándose, por todos los medios, en hacer creer su falsedad o su carácter ideológico o procediendo a identificarlo con lo que no es. Esto necesariamente es así en cuanto desvela el carácter explotador no solo de la condición capitalista sino del sistema mismo, y como es este sistema el que posibilita que las clases dominantes lo sean, desde ningún punto de vista pueden admitir aquello que les cuestiona en su totalidad. Pretenden convencer que el marxismo es una ideología del S XIX que estaría ya periclitada, pero a cualquier observador decente le resultará claro que desde el S XIX nadie a podido cuestionar o condicionar cosas como los análisis sobre la plusvalía y la explotación, la centralización y concentración de capitales, la creciente proletarización o el empobrecimiento relativo y absoluto de la clase obrera, por ejemplo. Y quienes lo han hecho el tiempo les ha puesto en evidencia.

Hay otras posiciones dentro del marxismo mismo que pueden ser más equívocas.. Podemos admitir que el marxismo es una ciencia. Más exactamente podemos decir que el marxismo es la única ciencia. Pero decir esto exige de matizar su contenido.

Unos de los esfuerzos por desnaturalizar el marxismo es aquel que lo inscribe dentro de las ciencias sociales (mas en concreto en la sociología, junto a Durkheim y a Weber) y que en la actualidad sigue con posiciones como las de Dussel y su propuesta de un tercer criterio de demarcacion. Este intento pretende desnaturalizar el marxismo considerandolo o bien como un objeto de estudio o bien como un instrumento tecnico para la elaboración teórica de interpretaciones sociales. Del austro-marxismo, al estructuralismo. De la Escuela de Franfurkt a las cátedras de las universidades populares. De Marcuse a Althusser. Todos ellos siguieron una linea similar, empeñados en sacar al marxismo del movimiento obrero para encerrarlo en las cátedras de las universidades y situarlo entre las cuestiones administradas por los intelectuales de la izquierda del sistema.

Incluso en la actualidad son muchos en proponer nuevas interpretaciones, nuevas relecturas o nuevas conclusiones (vease, por ejemplo, a Postone, tan admirado por algunos anarkistas), todas ellas tienen en comun cuestionar la centralidad de alguna categoria básica (la clase obrera, el”trabajo como mediación” o la historicidad del “capital”), de manera que hecho esto, el resto pierde su sentido.

Es cierto que el marxismo es una ciencia. Pero es una ciencia para el proletariado. Por medio de el desvela su condición, su necesidad y su posibilidad. Dejar el marxismo como una ciencia, en el dominio de las ciencias burguesas, es una de sus grandes perversiones. Decir esto no es negar el carácter cientifico del marxismo, todo lo conrtrario. El marxismo es la ciencia del proletariado.

El Materialismo Historico describe con enunciados precisos el funcionamiento del capitalismo y las tendencias que abriga. Éntender esas leyes es imprescindible pero insuficiente. Existe una posición que parte de una interpretación concreta de Marx (por ejemplo en “La aportación teórica de Marx” de Althusser) que escinde la obra de Marx en dos momentos. El joven Marx y el maduro. El Marx hegeliano y el Marx de carácter cientifico. Esta posición entiende “El Capital” (y otras obras como las Teorias de la plusvalia”) como la obra cumbre y cientifica siendo las anteriores mera ideología, con el único valor de ser momentos en la formación teórica del mismo Marx y por ello con un valor muy secundario.

Esta posición contiene una incomprensión en el significado del marxismo y cuales han sido sus aportaciones más generales en la génesis epistemológica de esta teoria revolucionaria. Me refiero al hecho de que Marx comprende la realidad histórico social por medio de una visión de totalidad, pues, la realidad, no es un todo constituido por partes de forma funcional, sino lo que Lukcas llamaría “el complejo de complejos”, donde todas las unidades son de enorme complejidad y para Marx la forma de comprender esta “totalidad de totalidades” es partiendo de la producción social de la vida material. Junto a este concepto de totalidad de las formas sociales acompaña la idea de historicidad sobre la base del trabajo social como mediación entre sujeto y objeto, que, en contra de todo lo anterior, con el marxismo pasan a conformar una unidad de carácter dialéctico. Es por ello que la supuesta ruptura en la obra de Marx, privilegiando estrictamente la descripción materialista de las leyes y contradicciones de la acumulación capitalista, omite cuestiones esenciales del marxismo como son la totalidad y la historicidad en el camino de la constitución de la unidad del sujeto histórico con la “naturaleza” misma.

-A modo de conclusión.

Lo que se puede concluir, en mi opinión, es que el marxismo es una comprensión, por las minorías comunistas, que carece de dogmas y principios inmutables. Se nutre de la lucha, el debate y la confrontación y tiene un solo principio inmutable: situarse, siempre y en cualquier condición, en los intereses históricos del proletariado y de su emancipación.

Viriato Bagauda
09-02-11
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MensajeTema: Sobre el Marxismo - Respuesta al c. Viriato Bagauda [Maribel (GEC)]   Sáb Mayo 21, 2011 2:26 am

Sobre el Marxismo - Respuesta al c. Viriato Bagauda


Para comprender lo que es el marxismo es necesario situarse en el punto de vista del proletariado, que es lo que menciona y se comparte con el compañero Viriato, porque justo a partir de nuestra clase es que se ha ido y se sigue construyendo, por el trabajo sistematizado de sus minorías, la teoría revolucionaria, el marxismo. Se debe entender desde el proletariado porque son de sus luchas que se hace necesaria y se forma dicha teoría, y no de un estudio individual. Se sabe que lo que es el marxismo ha sido altamente tergiversada desde que recién se formaba, tanto por los teóricos burgueses como también por la contrarrevolución (que se ha ramificado en sus diversas formas: leninismo, estalinismo, maoísmo, trotskismo, etc.) que ha golpeado de mas cerca a la clase a través de los actos oportunistas y que por lo tanto es un arduo trabajo desempolvar esta teoría histórica revolucionaria. Adoptar las definiciones academicistas, mistificadas, de la burguesía no sirve a nadie más que a la misma burguesía.

¿Lo que es el marxismo o determinación del marxismo?
Se comparte el hecho de que el marxismo no se puede determinar por lo que consiste precisamente, como si fuera un tema de estudio encontrado en un libro, con principio y fin, ya que, para decirlo concretamente, es una teoría viva, viva en las luchas del movimiento proletario; sin embargo, eso no limita a que se pueda saber lo que es el marxismo.

Queriendo recopilar la historia pasada del movimiento proletario, la situación del capitalismo con relación a su lucha y sus lecciones hasta este momento para decir que “eso es el marxismo, solo estaría comprendiendo una parte del todo que se pueda desarrollar la teoría revolucionaria, ya que esta tiene la capacidad de replantearse, regresar a sus bases y criticarlas, adicionando las demás lecciones que se recojan en el camino del accionar revolucionario, pero a lo largo de estos cambios mantiene su función, servir para la revolución proletaria, la emancipación de la humanidad.

Entendiendo algunas cuestiones sobre el marxismo
No se puede decir que el marxismo parte de la filosofía idealista alemana, parte de la necesidad del proletariado de tener una comprensión objetiva del orden social actual para poder transformarlo (lo cual es completamente contrario a la filosofía idealista). Es esa necesidad la que da el impulso a la critica y análisis de lo establecido en la filosofía, economía y política, pero no tomándola como una corriente inglesa, francesa, alemana, etc., sino como el producto total del movimiento histórico de la clase. Y hasta ahora es esta necesidad la que impulsa a que diversos militantes comunistas sistematicen las posiciones de nuestra clase, no como obra de un momento intelectual o de su propio interés. Entonces, partiendo de lo ya expresado, se podría decir que uno de los primeros pasos hacia lo que es el marxismo hoy, fue la crítica a la filosofía idealista alemana, para llegar al materialismo como lo conocemos ahora, ya no mecánico.

Otro punto para entender, es sobre el materialismo histórico con relación al marxismo. Se debe establecer la diferencia, de que el materialismo histórico solo es la interpretación materialista de la historia empleando el método dialectico para abarcar el desarrollo de las sociedades, y aplicada a la comprensión de la dinámica del capitalismo, es lo que mas importa al marxismo, es como se emplea el materialismo histórico en la teoría revolucionaria. El materialismo histórico no significa la teoría revolucionaria del proletariado, esta es mucho más que sólo la comprensión histórica de las sociedades o su combinación con la dialéctica.

Para continuar, se debe reconocer que es característica del marxismo el delimitar lo que es aplicable para la lucha del proletariado, lo que se considera dentro de los intereses de nuestra clase, definiendo cuales son las armas de clase y su forma de lucha de acuerdo al contexto en el que se desenvuelve. Nosotros sabemos muy bien que el parlamentarismo es de ninguna manera una forma de lucha del proletariado, ni tampoco el de formar frentes con otras capas del capitalismo (lumpen proletariado, campesinado, pequeña burguesía), siendo estas solo algunos ejemplos de las lecciones que se han vertido para nuestro accionar revolucionario. En adición, a parte de descartar inmediatamente los medios burgueses que nos ofrecen para luchar, la teoría revolucionaria nos demuestra que lo que una vez resultaba estar a favor del movimiento proletario después puede resultar completamente contrarrevolucionario, dando un ejemplo podemos referirnos al accionar pasada y actual de los sindicatos. De alguna manera se podría decir que delimita la frontera de clase. Pero, cabe resaltar que el marxismo no delimita a las clases en sí, no determina quienes son proletarios y quienes no, o en otras palabras, no determina quienes se proletarizan y quienes no, eso se va dando conforme se va desarrollando el capitalismo, conforme se va empeorando las crisis de este sistema y se va haciendo mas grande la brecha entre la clase burguesa y la clase proletaria.

Cómo se ha ido desarrollando la teoría revolucionaria…
Antes de abarcar los aportes que han desarrollado a la teoría revolucionaria, primero se debe ver que relación tiene la existencia del proletariado con la existencia del marxismo. Y esto se puede explicar al reconocer el mismo carácter del proletariado, el ser el germen de la revolución, con lo cual estoy de acuerdo que el compañero precisa en la siguiente línea: “El proletariado se diferencia de otras clases explotadas (tanto del pasado como del presente) en que su liberación y emancipación, por una parte esta justificada (tanto históricamente, como materialmente) y, por otra parte supone la liberación del conjunto de la humanidad (dado su carácter no explotador)”. Justamente la capacidad del proletariado de tomar conciencia de que es explotado y de que la lucha de su clase significa el paso a una nueva sociedad es lo que le hace una clase revolucionaria propiamente dicha, ya que ella no requiere de otros para formular su programa revolucionario, sino ella misma segrega a sus revolucionarios, a sus minorías.

Es necesario recordar como es que se llego a obtener esta visión científica del comunismo, el realizar la transición de tener una concepción romántica de lo que parecía ser solo unos problemas de la sociedad, algunos problemas de control y el poder solucionarlos con luchas reformistas, socialdemócratas, a pasar a tener una visión de este modo de producción tal y como es, de estar esclavizados al trabajo asalariado, que a partir de esa condición es que nosotros luchamos contra el sistema burguesía, ya que fue ese contexto de transición, de lucha, lo que permitió que militantes como Marx, Engels, entre otros pudieran aportar para dar una mejor explicación al significado de esas luchas. El hecho de que el marxismo lleve el nombre de Marx no quiere decir que sea de él o que con él termina el desarrollo de la teoría revolucionaria, lleva el nombre porque las sistematizaciones que pudo realizar fueron de gran importancia para esa transición, para entender que inevitablemente este sistema se va a destruir.

Ciencia Marxista???
Se esta de acuerdo que el definir al marxismo tanto como una filosofía o una ciencia sería encerrarlo bajo algo que no es. Como el compañero Viriato lo menciona, tantos están “…empeñados en sacar al marxismo del movimiento obrero para encerrarlo en las cátedras…”, y es que el mismo hecho de sacar al marxismo fuera del movimiento proletario, ya es una grave contradicción, es como querer extraer el código genético del ADN y querer seguir llamándolo ADN, eso no tendría sentido, seria cualquier cosa menos ADN.

El marxismo no es una ciencia, es ridículo decir que es la ciencia para la revolución. Las ciencias no tienen un carácter imparcial, está sujeta a la sociedad en la que se desenvuelve y principalmente esta al servicio y capricho de la clase dominante. Decir que existe una ciencia proletaria choca con la misma realidad, de que seguimos viviendo bajo el sistema capitalista. Haciendo una analogía, si es que esta claro que no existe el trabajo humano, en el sentido de que sirva a la humanidad ya que estamos en una sociedad dividida en clases, pues una ciencia del proletariado esta fuera de la pregunta.

El que el marxismo tenga carácter científico no es lo mismo que sea una ciencia. El marxismo tiene carácter científico porque se basa en la realidad mediante una visión materialista (obviamente dialéctica), lo que significa que para tener un análisis real se apoyará de diversos aportes o conocimiento científicos en la química, física, biología, etc., para llegar a entender, por ejemplo, que las cosas están en constante cambio y transformación, como las sociedades por su motor histórico, la lucha de clases. El usar conocimientos científicos es completamente distinto al tener una ciencia al servicio del proletariado.

Finalmente…
El marxismo es la teoría revolucionaria del proletariado (su arma), viva, que sistematiza dialécticamente, mediante el trabajo militante de sus minorías, las lecciones de las luchas de nuestra clase en todo su desarrollo, la dinámica del capital y las acciones actuales de la clase para llegar a su objetivo histórico, la destrucción del capitalismo y la construcción del comunismo.

Maribel por el GEC
20-05-11
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Anibal



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MensajeTema: Defensa del socialismo científico.   Dom Mayo 22, 2011 8:05 pm

Párrafos de la obra: " Del socialismo utópico al socialismo científico", de Federico Engels.

“El socialismo moderno es, en primer término, por su contenido, fruto del reflejo en la inteligencia, por un lado, de los antagonismos de clase que imperan en la moderna sociedad entre poseedores y desposeídos, capitalistas y obreros asalariados, y, por otro lado, de la anarquía que reina en la producción. Pero, por su forma teórica, el socialismo empieza presentándose como una continuación, más desarrollada y más consecuente, de los principios proclamados por los grandes ilustradores franceses del siglo XVIII. Como toda nueva teoría, el socialismo, aunque tuviese sus raíces en los hechos materiales económicos, hubo de empalmar, al nacer, con las ideas existentes.”
“Los conceptos de los utopistas han dominado durante mucho tiempo las ideas socialistas del siglo XIX, y en parte aún las siguen dominando hoy. Les rendían culto, hasta hace muy poco tiempo, todos los socialistas franceses e ingleses, y a ellos se debe también el incipicnte comunismo alemán, incluyendo a Weitling. El socialismo es, para todos ellos, la expresión de la verdad absoluta, de la razón y de la justicia, y basta con descubrirlo para que por su propia virtud conquiste el mundo. Y, como la verdad absoluta no está sujeta a condiciones de espacio ni de tiempo, ni al desarrollo histórico de la humanidad, sólo el azar puede decidir cuándo y dónde este descubrimiento ha de revelarse. Añádase a esto que la verdad absoluta, la razón y la justicia varían con los fundadores de cada escuela: y, como el carácter específico de la verdad absoluta, de la razón y la justicia está condicionado, a su vez, en cada uno de ellos, por la inteligencia subjetiva, las condiciones de vida, el estado de cultura y la disciplina mental, resulta que en este conflicto de verdades absolutas no cabe más solución que éstas se vayan puliendo las unas a las otras. Y, así, era inevitable que surgiese una especie de socialismo ecléctico y mediocre, como el que, en efecto, sigue imperando todavía en las cabezas de la mayor parte de los obreros socialistas de Francia e Inglaterra; una mescolanza extraordinariamcute abigarrada y llena de matices, compuesta de los desahogos críticos, las doctrinas económicas y las imágenes sociales del porvenir menos discutibles de los diversos fundadores de sectas, mescolanza tanto más fácil de componer cuanto más los ingredientes individuales habían ido perdiendo, en el torrente de la discusión, sus contornos perfilados y agudos, como los guijarros lamidos por la corriente de un río. Para convertir el socialismo en una ciencia, era indispensable, ante todo, situarlo en el terreno de la realidad”.
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SUBRAYO: "PARA CONVERTIR AL SOCIALISMO EN UNA CIENCIA, ERA INDISPENSABLE,ANTE TODO, SITUARLO EN EL TERRENO DE LA REALIDAD".
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…”, los rudimentos de las ciencias naturales exactas no fueron desarrollados hasta llegar a los griegos del período alejandrino , y más tarde, en la Edad Media, por los árabes; la auténtica ciencia de la naturaleza sólo data de la segunda mitad del siglo XV, y, a partir de entonces, no ha hecho más que progresar constantemente con ritmo acelerado. El análisis de la naturaleza en sus diferentes partes, la clasificación de los diversos procesos y objetos naturales en determinadas categorías, la investigación interna de los cuerpos orgánicos según su diversa estructura anatómica, fueron otras tantas condiciones fundamentales a que obedecieron los progresos gigantescos realizados durante los últimos cuatrocientos años en el conocimiento científico de la naturaleza. Pero este método de investigación nos ha legado, a la par, el hábito de enfocar las cosas y los procesos de la naturaleza aisladamente, sustraídos a la concatenación del gran todo; por tanto, no en su dinámica, sino enfocados estáticamente; no como sustancialmente variables, sino como consistencias fijas; no en su vida, sino en su muerte. Por eso este método de observación, al transplantarse, con Bacon y Locke, de las ciencias naturales a la filosofía, provocó la estrechez específica característica de estos últimos siglos: el método metafísico de pensamiento”.
“Del mismo modo, todo ser orgánico es, en todo instante, él mismo y otro; en todo instante va asimilando materias absorbidas del exterior y eliminando otras de su seno; en todo instante, en su organismo mueren unas células y nacen otras; y, en el transcurso de un período más o menos largo, la materia de que está formado se renueva totalmente, y nuevos átomos de materia vienen a ocupar el lugar de los antiguos, por donde todo ser orgánico es, al mismo tiempo, el que es y otro distinto. Asimismo, nos encontramos, observando las cosas detenidamente, con que los dos polos de una antítesis, el positivo y el negativo, son tan inseparables como antitéticos el uno del otro y que, pese a todo su antagonismo, se penetran recíprocamente; y vemos que la causa y el efecto son representaciones que sólo rigen como tales en su aplicación al caso concreto, pero, que, examinando el caso concreto en su concatenación con la imagen total del Universo, se juntan y se diluyen en la idea de una trama universal de acciones y reacciones, en que las causas y los efectos cambian constantemente de sitio y en que lo que ahora o aquí es efecto, adquiere luego o allí carácter de causa y viceversa.
Ninguno de estos fenómenos y métodos discursivos encaja en el cuadro de las especulaciones metafísicas. En cambio, para la dialéctica, que enfoca las cosas y sus imágenes conceptuales sustancialmente en sus conexiones, en su concatenación, en su dinámica, en su proceso de génesis y caducidad, fenómenos como los expuestos no son más que otras tantas confirmaciones de su modo genuino de proceder. La naturaleza es la piedra de toque de la dialéctica, y las modernas ciencias naturales nos brindan para esta prueba un acervo de datos extraordinariamente copiosos y enriquecidos con cada día que pasa, demostrando con ello que la naturaleza se mueve, en última instancia, por los cauces dialécticos y no por los carriles metafísicos, que no se mueve en la eterna monotonía de un ciclo constantemente repetido, sino que recorre una verdadera historia. Aquí hay que citar en primer término a Darwin, quien, con su prueba de que toda la naturaleza orgánica existente, plantas y animales, y entre ellos, como es lógico, el hombre, es producto de un proceso de desarrollo que dura millones de años, ha asestado a la concepción metafísica de la naturaleza el más rudo golpe. Pero, hasta hoy, los naturalistas que han sabido pensar dialécticamente pueden contarse con los dedos, y este conflicto entre los resultados descubiertos y el método [137] discursivo tradicional pone al desnudo la ilimitada confusión que reina hoy en las ciencias naturales teóricas y que constituye la desesperación de maestros y discípulos, de autores y lectores.
Sólo siguiendo la senda dialéctica, no perdiendo jamás de vista las innumerables acciones y reacciones generales del devenir y del perecer, de los cambios de avance y de retroceso, llegamos a una concepción exacta del Universo, de su desarrollo y del desarrollo de la humanidad, así como de la imagen proyectada por ese desarrollo en las cabezas de los hombres. Y éste fue, en efecto, el sentido en que empezó a trabajar, desde el primer momento, la moderna filosofía alemana”
“Pero la vieja concepción idealista de la historia, que aún no había sido desplazada, no conocía luchas de clases basadas en intereses materiales, ni conocía intereses materiales de ningún género; para ella, la producción, al igual que todas las relaciones económicas, sólo existía accesoriamente, como un elemento secundario dentro de la «historia cultural».
Los nuevos hechos obligaron a someter toda la historia anterior a nuevas investigaciones, entonces se vio que, con excepción del estado primitivo, toda la historia anterior había sido la historia de las luchas de clases, y que estas clases sociales pugnantes entre sí eran en todas las épocas fruto de las relaciones de producción y de cambio, es decir, de las relaciones económicas de su época: que la estructura económica de la sociedad en cada época de la historia constituye, por tanto, la base real cuyas propiedades explican en última instancia, toda la superestructura integrada por las instituciones jurídicas y políticas, así como por la ideología religiosa, filosófica, etc., de cada período histórico. Hegel había liberado a la concepción de la historia de la metafísica, la había hecho dialéctica; pero su interpretación de la historia era esencialmente idealista. Ahora, el idealismo quedaba desahuciado de su último reducto, de la concepción de la historia, sustituyéndolo una concepción materialista de la historia, con lo que se abría el camino para explicar la conciencia del hombre por su existencia, y no ésta por su conciencia, que hasta entonces era lo tradicional.”
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De este modo el socialismo no aparecía ya como el descubrimiento casual de tal o cual intelecto de genio, sino como el producto necesario de la lucha entre dos clases formadas históricamente: el proletariado y la burguesía. Su misión ya no era elaborar un sistema lo más perfecto posible de sociedad, sino investigar el proceso histórico económico del que forzosamente tenían que brotar estas clases y su conflicto, descubriendo los medios para la solución de éste en la situación económica así creada. Pero el socialismo tradicional era incompatible con esta nueva concepción materialista de la historia, ni más ni menos que la concepción de la naturaleza del materialismo francés no podía avenirse con la dialéctica y las nuevas ciencias naturales. En efecto, el socialismo anterior criticaba el modo capitalista de producción existente y sus consecuencias, pero no acertaba a explicarlo, ni podía, por tanto, destruirlo ideológicamente, no se le alcanzaba más que repudiarlo, lisa y llanamente, como malo. Cuanto más violentamente clamaba contra la explotación de la clase obrera, inseparable de este modo de producción, menos estaba en condiciones de indicar claramente en qué consistía y cómo nacía esta explotación. Mas de lo que se trataba era, por una parte, exponer ese modo capitalista de producción en sus conexiones históricas y como necesario para una determinada época de la historia, demostrando con ello también la necesidad de su caída, y, por otra parte, poner al desnudo su carácter interno, oculto todavía. Este se puso de manifiesto con el descubrimiento de la plusvalía. Descubrimiento que vino a revelar que el régimen capitalista de producción y la explotación del obrero, que de él se deriva, tenían por forma fundamental la apropiación de trabajo no retribuido; que el capitalista, aun cnando compra la fuerza de trabajo de su obrero por todo su valor, por todo el valor que representa como mercancía en el mercado, saca siempre de ella más valor que lo que le paga y que esta plusvalía es, en última instancia, la suma de valor de donde proviene la masa cada vez mayor del capital acumulada en manos de las clases poseedoras. El proceso de la producción capitalista y el de la producción de capital quedaban explicados.
Estos dos grandes descubrimientos: la concepción materialista de la historia y la revelación del secreto de la producción capitalista, [141] mediante la plussvalía, se los debemos a Marx. Gracias a ellos, el socialismo se convierte en una ciencia, que sólo nos queda por desarrollar en todos sus detalles y concatenaciones.”
Todos estos párrafo son de Federico Engels, en su obra “ Del socialismo utópico al socialismo científico”.
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Por eso le llamamos marxismo, por el papel esencial de Carlos Marx.Por eso es una ciencia, y no es ni una utopia , ni un sistema moralista crítico del capitsaismo, ni una especulación racionalista, ni el delirio o la formulación de la voluntad en la historia.Es, propiamente la ciencia de la revolución y de la contrarevolución, e lemento esencial para determinar el programa comunista de lucha y de transformación, las medidas a tomar, la táctica a emplear para incidir de manera revolucionaria en un proceso que ni creamos ni soñamos, sino que se genera de la existencia y desarrollo histórico mismo del sistema capitslista y de sus contradicciones y que debemos luchar por fortalecer teóricamente, y dirigir con eficacia destructiva del enemigo y las relaciones en que se basa.
No es Engels un rectificador de Marx, ni un intruso positivista, ni nada por el estilo.Es su compañero de años y años de estudio, lucha y cooperación, militante y metodológica.Y nuestra obligacion es estudir y comprender científicamente lo que hacemos, lo que hacen los enemigos, sus recursos y estratagemas.Con el método de una ciencia e incidiendo claramente en el bisturí de la lucha de clases.Por eso no es una especialidad que se estudie en las universidades del capital, ni la revolución una mera lucha de ideas.Pero si se abdica de la lucha por el socialismo cientifico se recae en las variadas especulaciones voluntaristas y confusas que del mundo han sido.Se vuelve a estadios superados por el marxismo teórico, lo que es un obstáculo abierto e importante.
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Ahora veamos que entiende por ciencia , por ejemplo la Wikipedia, sintetizando el conocimiento presente:

La ciencia (del latín scientia 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados obtenidos mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, de los cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y esquemas metódicamente organizados.
La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos suficientemente objetivos y accesibles a varios observadores, además de basarse en un criterio de verdad y una corrección permanente. La aplicación de esos métodos y conocimientos conduce a la generación de más conocimiento objetivo en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia esas predicciones pueden formularse mediante razonamientos y estructurarse como reglas o leyes generales, que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo actuará dicho sistema en determinadas circunstancias…
…Cada ciencia, y aun cada investigación concreta, genera su propio método de investigación. En general, se define como método el proceso mediante el cual una teoría científica es validada o bien descartada. La forma clásica del método de la ciencia ha sido la inducción (formalizada por Francis Bacon en la ciencia moderna), pero que ha sido fuertemente cuestionada como el método de la ciencia, especialmente por Karl Popper, quien sostuvo que el método de la ciencia es el hipotético-deductivo.[cita requerida]
En todo caso, cualquiera de los métodos científicos utilizados requiere los siguientes criterios:
• La reproducibilidad, es decir, la capacidad de repetir un determinado experimento en cualquier lugar y por cualquier persona. Esto se basa, esencialmente, en la comunicación de los resultados obtenidos. En la actualidad éstos se publican generalmente en revistas científicas y revisadas por pares.
• La falsabilidad, es decir, la capacidad de una teoría de ser sometida a potenciales pruebas que la contradigan. Según este criterio, se distingue el ámbito de lo que es ciencia de cualquier otro conocimiento que no lo sea: es el denominado criterio de demarcación de Karl Popper. La corroboración experimental de una teoría científicamente "probada" —aun la más fundamental de ellas— se mantiene siempre abierta a escrutinio (ver falsacionismo).
• En las ciencias empíricas no es posible la verificación; no existe el "conocimiento perfecto", es decir, "probado". En las ciencias formales las deducciones lógicas o demostraciones matemáticas generan pruebas únicamente dentro del marco del sistema definido por ciertos axiomas y ciertas reglas de inferencia. Según el teorema de Gödel, no existe un sistema lógico perfecto, que sería consistente, decidible y completo.
Existe una serie de pasos inherentes al proceso científico que, aunque no suelen seguirse en el orden aquí presentado, suelen ser respetados para la construcción y el desarrollo de nuevas teorías. Éstos son:


El modelo atómico de Bohr, un ejemplo de una idea que alguna vez fue aceptada y que, a través de la experimentación, fue refutada.
• Observación: registrar y examinar atentamente un fenómeno, generalmente dentro de una muestra específica, es decir, dentro de un conjunto previamente establecido de casos.
• Descripción: detallar los aspectos del fenómeno, proponiendo incluso nuevos términos al respecto.
• Hipótesis: plantear las hipótesis que expliquen lo observado en el fenómeno y las relaciones causales o las correlaciones correspondientes.
• Experimentación: es el conjunto de operaciones o actividades destinadas, a través de situaciones generalmente arbitrarias y controladas, a descubrir, comprobar o demostrar las hipótesis.
• Demostración o refutación, a partir de los resultados de uno o más experimentos realizados, de las hipótesis propuestas inicialmente.
• Inducción: extraer el principio general implícito en los resultados observados.
• Comparación universal: la permanente contrastación de hipótesis con la realidad.

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Conclusiones.
¿Nuestra teoría sufre por practicar esto o se refuerza y perfecciona?.Contesten los que niegan el carácter de ciencia del socialismo materialista y revolucionario.
En mi experiencia militante he visto a repetidas personas que en vez de comprender lo que sucede, sueñan, en vez de comprender sus determinaciones, se inventas teorías ex proceso, sectas que repiten errores y mixtificaciones que cualquier estudionserio refuta en un momento…etc.
Todo esto DAÑA al proceso revolucionario y a los-as elementos avanzados y rebeldes que quieren militar organizádamente por el comunismo.
Si el stalinismo y los diverso ismos burgueses que se reivindicaban del marxismo ha cumplido un papel destructivo, confusionista y contrarevolucionario, quienes se oponen a la metodología científica especifica del socialismo, y a la que tiene en común con otras especialidades científicas modernas,nos amputan una pierna y debilitan la otra para acometer el largo camino.
Marx , sabiendo que muchas aportaciones científicas provenían NECESARIAMENTE de las filas y estructuras burguesas, ni las rechazaba ni las minusvaloraba, sino que defendía : " bienvenidas sean las opiniones basadas en la ciencia y en la crítica seria "..." lo que decimos, muchas veces incipente y limitádamente formulado, ha de ser pulido y pefeccionado mediante el estudio riguroso y materialista, con una metodología científica, con el conocimiento máximo de las modernas aportaciones científicas".Más claro, imposible.

Anibal




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¿Qué es el marxismo? - posición del c. Viriato Bagauda

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